martes 4 de diciembre de 2007

Estudiantes


Esta caricatura es de:
Roberto Weil
(
http://www.weil.com.ve/), el artista trata de reflejar el momento que vive Venezuela y el papel de los estudiantes; a pesar de las discrepancias con él; la caricatura es realmente hermosa.

Luego de haber pasado seis años y algo más en la Universidad Nacional de Trujillo, los recuerdos más gratificantes son los vividos cuando un grupo de muchachos exponían sus ideas y opiniones en contra del gobierno corrupto de Fujimori ya sea en asambleas estudiantiles o cuando ingresaban a los salones de clases, para luego salir por las calles y hacer escuchar nuestra voz de protesta; al mismo tiempo que se luchaba en contra de la corrupción imperante en el Gobierno Central, se protestaba por la corrupción descarada que reinaba en nuestra casa de estudios; desde fines del año 1999 hasta la toma universitaria en junio del año 2004, los estudiantes dieron muestra de resistencia y lucha, propia de aquellos que son firmes y consecuentes con sus ideales, en el trayecto hubieron algunos que claudicaron o se dejaron comprar, pero también en el camino se encontró a jóvenes que siguen aun defendiendo nobles ideales, con esa predisposición natural de poner el pecho ante las injusticias, con la firme voluntad de hacer remecer las bases de la corrupción, con la voz y el puño en alto para exigir sus derechos y gritar las injusticias, sin miedo a las represalias por parte de los que ostentan el poder de turno.

Aquella toma universitaria de junio de 2004, con sus aciertos y errores dejó huella no sólo porque se logró destapar ante los ojos de la colectividad los actos corruptos de un grupo de personas sino porque permitió en los estudiantes despertar del letargo, reaccionar ante lo evidente; es claro que hay un antes y un después de la toma, muchos jóvenes ya no fueron los mismos, algo se había encendido en sus almas.

Cabe mencionar que las tomas se dieron de manera simultánea en varias universidades del país, en las cuales hubieron héroes anónimos que perdieron mucho, incluso hasta la vida.

Algunas personas se preguntan si valió la pena luchar, si sirvió de algo las tomas de universidades, las marchas y otras acciones de protesta, la respuesta es que si, era necesario y valió la pena; otros se preguntarán que la corrupción no acabo con estas acciones, la respuesta es que la corrupción no acabo con estas acciones. El hecho es que hay mucho por hacer y el trabajo es constante, con compromiso y consecuencia por parte no sólo de jóvenes, estudiantes, sino de todas las personas se puede hacer grandes cambios; la corrupción y otros problemas como la injusticia, la desigualdad, la pobreza, el hambre, etc no acaban de la noche a la mañana; la denuncia de estos hechos y la lucha por la defensa de nuestros derechos es permanente.

Mi mayor gratitud y homenaje para aquellos estudiantes que desean respirar nuevos aires, aires de cambio, para aquellos que no sólo luchan cuando están en una Universidad, sino que siguen luchando y manteniendo el alma de estudiantes toda su vida.