
Desde el 14 de noviembre en el Auditorio Cesar Vallejo de la Universidad Nacional de Trujillo se exhibe la muestra documental denominada "Desagravio a Vallejo, de juez a injusto reo", como acto de desagravio que el Poder Judicial le debe al poeta César Vallejo por la carcelería de 112 días que sufrió entre 1920 y 1921, el problema de los desagravios es que siempre son póstumos, al gran Vallejo no lo valoramos como se mereció en vida, pero su genialidad trasciende a todo tipo de arbitrariedades o injusticias, su grandeza le permitió seguir, acompañado de la melancolía y la tristeza, utilizadas estas como sello de sus mejores poemas.
La muestra documental sencilla, pero rica en contenido exhibe desde sus notas (no creo que las calificaciones reflejen el conocimiento de las personas, pero siendo él debo reconocer que eran muy buenas) hasta el expediente del proceso seguido contra Vallejo, algunos libros, fotos y poemas.
Deben existir muchos libros sobre Vallejo, para aquellos que desean saber más hay un buen número de ellos en la Casa de la Emancipación y documentos sobre su vida en el Archivo Regional; o quizás visitando Santiago de Chuco.
A pesar del esfuerzo desplegado, la exposición en la hoy fría ciudad de Trujillo no ha calado como me lo esperaba, creo que la muestra pudo ser mejor, pero no hay pretexto para no ir a verla; Vallejo se merece más y seguimos sin valorar su obra.
Pobre, Libertad cuna de genios, pero también hogar de apáticos insensibles desmemoriados...
Existe el Instituto de Estudios Vallejianos, si desean visitar la web:
Aquí, un poco de Él, porque en cada poema dejaba parte de su piel, de su pensamiento, creo que si hubiera podido escribir con su sangre sus poemas, lo hubiera hecho sin pensarlo dos veces:
Un hombre dijo:—El momento más grave de mi vida estuvo en la batalla del Marne cuando fui herido en el pecho.
Otro hombre dijo:—El momento más grave de mi vida, ocurrió en un maremoto de Yokohama, del cual salvé milagrosamente, refugiado bajo el alero de una tienda de lacas.
Y otro hombre dijo:—El momento más grave de mi vida acontece cuando duermo de día.
Y otro dijo:—El momento más grave de mi vida ha estado en mi mayor soledad.
Y otro dijo:—El momento más grave de mi vida fue mi prisión en una cárcel del Perú.
Y otro dijo:—El momento más grave de mi vida es el haber sorprendido de perfil a mi padre.
Y el último hombre dijo:—El momento más grave de mi vida no ha llegado todavía. Las ventanas se han estremecido...
Piedra negra sobre una piedra blanca
Me moriré en París con aguacero,
un día del cual tengo ya el recuerdo.
Me moriré en París—y no me corro—
Tal vez un jueves, como es hoy, de otoño.
Jueves será, porque hoy, jueves, que proso
estos versos, los húmeros me he puesto
a la mala y, jamás como hoy, me he vuelto,
con todo mi camino, a verme solo.
César Vallejo ha muerto, le pegaban
todos sin que él les haga nada;
le daban duro con un palo y duro.
También con una soga; son testigos
Los días jueves y los huesos húmeros,
La soledad, la lluvia, los caminos…






